Cómo etiquetar correctamente un artículo, imagen o video creado con inteligencia artificial

La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta habitual para crear y modificar contenido digital. Actualmente es posible utilizar modelos generativos para redactar artículos, producir ilustraciones, crear fotografías, generar voces o desarrollar videos completos en cuestión de minutos. Sin embargo, a medida que aumenta el uso de estas tecnologías, también crece la necesidad de informar claramente al público cuándo un contenido ha sido creado o modificado mediante inteligencia artificial.

El etiquetado de contenido generado por IA permite ofrecer transparencia a lectores, espectadores y usuarios. Una etiqueta adecuada no significa que el contenido sea falso, de baja calidad o poco confiable. Su función principal es explicar cómo se produjo el material y ayudar a las personas a interpretar correctamente lo que están viendo o leyendo.

Pero ¿cómo debe etiquetarse un artículo escrito con IA? ¿Qué información debería acompañar una imagen generada artificialmente? ¿Cómo se identifica correctamente un video creado o modificado mediante estas tecnologías?

La respuesta depende del tipo de contenido y del nivel de participación que tuvo la inteligencia artificial en su creación.

¿Qué significa etiquetar contenido creado con IA?

Etiquetar contenido creado con inteligencia artificial significa incluir una indicación que permita al usuario saber que una herramienta de IA participó en el proceso de producción.

La etiqueta puede ser sencilla, por ejemplo:

“Generado con inteligencia artificial.”

También puede ofrecer información más específica:

“Este artículo fue elaborado con asistencia de IA y revisado por un editor.”

En una imagen podría utilizarse:

“Imagen generada mediante inteligencia artificial. No representa una fotografía real.”

Mientras que en un video podría indicarse:

“Video generado o modificado con herramientas de inteligencia artificial.”

La clave está en que la etiqueta sea comprensible y no lleve al usuario a una interpretación equivocada.

No todo uso de IA requiere la misma etiqueta

Uno de los errores más comunes es pensar que cualquier utilización de inteligencia artificial debe recibir exactamente la misma identificación.

En realidad, existen diferentes niveles de participación.

Por ejemplo, no es lo mismo utilizar una herramienta de IA para corregir errores ortográficos que generar un artículo completo. Tampoco es igual utilizar IA para eliminar un objeto de una fotografía que crear una imagen completamente ficticia.

Por eso, las etiquetas deberían intentar explicar el nivel de intervención cuando sea relevante.

Podemos distinguir tres escenarios principales:

  1. Contenido completamente generado por IA.
  2. Contenido creado con asistencia de IA.
  3. Contenido humano modificado mediante herramientas de IA.

Esta diferenciación ayuda a proporcionar un contexto más preciso.

Cómo etiquetar correctamente un artículo generado con IA

Los artículos son uno de los formatos más utilizados en herramientas de inteligencia artificial generativa.

Un sitio web puede utilizar IA para generar un texto completo, crear un primer borrador, resumir información, traducir un artículo o mejorar su redacción.

Si la herramienta tuvo una participación importante en la elaboración del contenido, lo recomendable es informar al lector.

Una fórmula sencilla sería:

“Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo editorial.”

Esta opción resulta especialmente apropiada cuando una persona revisó, corrigió y verificó el contenido antes de publicarlo.

Si el texto fue generado prácticamente en su totalidad por una herramienta de IA, puede utilizarse una indicación más directa:

“Este artículo fue generado mediante inteligencia artificial.”

Sin embargo, la etiqueta no debería utilizarse como sustituto de la revisión editorial.

La revisión humana sigue siendo importante

Etiquetar un artículo como generado con IA no elimina la responsabilidad del editor o del sitio web sobre lo que publica.

Los modelos de inteligencia artificial pueden generar información incorrecta, inventar fuentes, interpretar mal determinados datos o presentar afirmaciones con excesiva seguridad.

Por ello, un artículo destinado a un público real debería ser revisado antes de su publicación.

Una política editorial razonable puede incluir:

  • Comprobar datos y cifras.
  • Revisar nombres, fechas y lugares.
  • Verificar las fuentes utilizadas.
  • Corregir errores generados por la IA.
  • Revisar el estilo y la claridad.
  • Comprobar que no existan afirmaciones engañosas.
  • Indicar cuando el uso de IA sea relevante para el lector.

La etiqueta proporciona transparencia, mientras que la revisión humana contribuye a garantizar la calidad.

Cómo etiquetar una imagen generada con IA

Las imágenes requieren especial atención porque pueden parecer fotografías reales.

Una herramienta de generación de imágenes puede crear personas que no existen, lugares ficticios o acontecimientos que nunca sucedieron.

Cuando una imagen pueda confundirse con una fotografía auténtica, la identificación debe ser especialmente clara.

Una etiqueta adecuada podría ser:

“Imagen generada mediante inteligencia artificial.”

Cuando la imagen tenga una función meramente ilustrativa, puede utilizarse:

“Imagen ilustrativa generada con IA.”

Y cuando se trate de una representación ficticia de una persona o situación:

“Representación creada mediante inteligencia artificial. La escena no corresponde a un acontecimiento real.”

Este último formato puede ser especialmente útil en artículos informativos.

¿Qué ocurre con una fotografía real modificada con IA?

Aquí la situación es diferente.

Imaginemos que una fotografía fue tomada con una cámara, pero posteriormente se utilizó inteligencia artificial para eliminar un objeto, cambiar el fondo o reconstruir una parte de la imagen.

En ese caso, puede resultar más preciso utilizar una etiqueta como:

“Fotografía real modificada mediante herramientas de inteligencia artificial.”

La diferencia es importante porque la imagen original sí existe, pero ha sido alterada.

La etiqueta permite al público conocer que no está observando necesariamente la fotografía en su estado original.

Cómo etiquetar correctamente un video generado con IA

El video puede combinar diferentes tecnologías: generación de imágenes, animación, clonación de voz, edición automática y síntesis de personajes.

Por eso, las etiquetas deben adaptarse a la naturaleza del material.

Para un video completamente generado mediante IA:

“Video generado mediante inteligencia artificial.”

Para un video real modificado:

“Video real modificado mediante herramientas de inteligencia artificial.”

Si solamente se utiliza una voz artificial:

“Narración generada mediante inteligencia artificial.”

Y si se utiliza una persona digital que no existe:

“Presentador virtual generado mediante inteligencia artificial.”

Estas descripciones permiten al espectador entender qué parte del contenido es artificial.

Cómo etiquetar un deepfake

Los deepfakes merecen un tratamiento especialmente cuidadoso.

Un deepfake puede utilizar IA para modificar la apariencia, voz o comportamiento de una persona real. El resultado puede parecer auténtico aunque la persona nunca haya pronunciado determinadas palabras o participado en la escena.

En estos casos, una etiqueta genérica como “creado con IA” puede ser insuficiente.

Una opción más clara sería:

“Contenido manipulado mediante IA. La persona representada no realizó ni dijo lo que aparece en este video.”

La finalidad es evitar que el espectador confunda una representación sintética con una grabación auténtica.

¿Dónde colocar la etiqueta?

La ubicación también importa.

Una etiqueta puede ser técnicamente correcta, pero poco útil si está escondida en una sección que prácticamente nadie consulta.

En una página web, la identificación puede colocarse debajo del título, junto a la imagen, en el pie de foto o al inicio del contenido, dependiendo de su importancia.

En redes sociales, puede aparecer directamente en la publicación o sobre el contenido visual.

En videos, puede incluirse al inicio, en la descripción y, cuando sea necesario, mediante una indicación visible durante la reproducción.

El principio general es sencillo: la persona debería poder conocer el uso relevante de IA sin tener que investigar demasiado.

Ejemplos de etiquetas recomendadas

Estas son algunas fórmulas que pueden adaptarse a diferentes situaciones:

Artículo completamente generado con IA

“Este contenido fue generado mediante inteligencia artificial.”

Artículo creado con asistencia de IA

“Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo editorial.”

Imagen completamente artificial

“Imagen generada mediante inteligencia artificial.”

Imagen ilustrativa

“Imagen ilustrativa creada con IA. No representa una fotografía real.”

Fotografía modificada

“Fotografía real modificada mediante herramientas de inteligencia artificial.”

Video completamente generado

“Video generado mediante inteligencia artificial.”

Video manipulado

“Contenido audiovisual modificado mediante inteligencia artificial.”

Voz artificial

“Narración generada mediante inteligencia artificial.”

Persona ficticia

“Persona representada mediante una imagen generada por inteligencia artificial.”

Estas fórmulas pueden modificarse según el contexto y las características del contenido.

Qué errores se deben evitar

Uno de los principales errores es utilizar etiquetas demasiado ambiguas.

Por ejemplo, una indicación como “Contenido digital” no explica si la IA participó en su creación.

Otro problema es colocar la etiqueta en un lugar prácticamente invisible. Una transparencia efectiva requiere que la información sea accesible.

También es recomendable evitar afirmaciones exageradas. Una plataforma no debería afirmar que un contenido es “100 % generado por IA” si únicamente utilizó una herramienta para corregir determinados elementos.

Otro error consiste en utilizar una etiqueta como garantía absoluta de autenticidad. El hecho de que un contenido esté etiquetado no significa automáticamente que toda la información que contiene sea correcta.

¿Debe indicarse qué herramienta de IA se utilizó?

No siempre es necesario, pero puede resultar útil en determinados contextos.

Por ejemplo, un creador podría informar:

“Imagen generada con una herramienta de IA generativa y editada posteriormente por el autor.”

En un entorno profesional, educativo o editorial puede ser conveniente proporcionar más detalles sobre las herramientas utilizadas.

Sin embargo, para el usuario general suele ser más importante conocer qué papel tuvo la inteligencia artificial que conocer necesariamente el nombre del software.

Etiquetado y transparencia para empresas

Las empresas que utilizan IA para crear contenido deberían establecer políticas internas.

Una política sencilla puede definir:

  • Qué contenidos deben etiquetarse.
  • Qué tipo de etiqueta debe utilizarse.
  • Dónde debe aparecer.
  • Quién debe revisar el contenido.
  • Qué información debe conservarse sobre el proceso de creación.
  • Cómo se deben identificar imágenes, videos y audios manipulados.

Esto ayuda a mantener una comunicación consistente en diferentes canales.

Además, una política clara evita que cada empleado o creador tenga que decidir individualmente cómo identificar un contenido generado con IA.

El etiquetado también beneficia a los creadores

Algunos creadores pueden pensar que indicar el uso de inteligencia artificial perjudicará su trabajo. Sin embargo, la transparencia puede convertirse en una ventaja.

Explicar cómo se utiliza la IA permite mostrar el proceso creativo y establecer expectativas claras con la audiencia.

Un diseñador podría explicar que utiliza IA para desarrollar conceptos iniciales y posteriormente realiza la edición manual. Un escritor podría indicar que utiliza herramientas generativas para crear borradores, pero que realiza la investigación y revisión final.

De esta manera, la IA aparece como una herramienta dentro del proceso creativo, no necesariamente como un sustituto de la persona.

Hacia un estándar de transparencia

A medida que el contenido generado por IA se vuelve más común, será cada vez más importante contar con métodos consistentes para identificarlo.

El futuro probablemente combinará etiquetas visibles con mecanismos técnicos de procedencia y metadatos.

Esto permitiría que una imagen o video conserve información sobre su origen incluso cuando sea compartido entre diferentes plataformas.

Sin embargo, ninguna tecnología sustituirá completamente la responsabilidad de los creadores y distribuidores.

La transparencia dependerá tanto de herramientas técnicas como de buenas prácticas editoriales.

Etiquetar correctamente un artículo, imagen o video creado con inteligencia artificial es principalmente una cuestión de transparencia y contexto.

No todos los contenidos requieren la misma etiqueta. Un artículo escrito con asistencia de IA no es equivalente a uno generado completamente por una máquina. Una fotografía retocada con inteligencia artificial tampoco es igual que una imagen creada desde cero.

Por eso, la mejor práctica consiste en explicar de manera sencilla qué papel tuvo la IA en la creación o modificación del contenido.

Las etiquetas como “Generado con IA”, “Creado con asistencia de IA” o “Imagen real modificada mediante IA” permiten que el público tenga más información antes de interpretar o compartir un material.

En un ecosistema digital donde cada vez resulta más difícil distinguir entre lo real y lo sintético, una identificación clara puede ser una de las herramientas más importantes para fortalecer la confianza, reducir confusiones y fomentar un uso responsable de la inteligencia artificial.

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